Ruinas rojas
La vida nos parecía distinta, tan solo con mirarnos.
Espacios impenetrables. Protocolo de la nada.
Observamos volar ambiciones, mientras vuelan nuestras palabras, se agudiza el motor.
Esperamos en la ruina roja, en la grieta, en la herida, actuando como antibiótico que además alimenta al avión. Nos retroalimentamos, crecemos y la ruina se queja.
Ruinas rojas y aviones por los aires. Velocidad asistida, velocidad del viento. Llueven distancias, duele el aullido, se reafirma la conclusión.

